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  • Valladolid tiene la mejor gastronomía de México — y yo lo vivo todos los días

    Valladolid tiene la mejor gastronomía de México — y yo lo vivo todos los días

    A finales de abril de 2026, durante el Tianguis Turístico de Acapulco, Valladolid recibió el premio al Mejor Pueblo Mágico para vivir una experiencia gastronómica en los premios Lo Mejor de México 2026, organizados por México Desconocido. Compitió contra Papantla y Pátzcuaro. Ganó.

    Cuando leí la noticia, lo primero que pensé fue: ya era hora.

    Llevo más de una década viviendo aquí, y la gastronomía de Valladolid es una de esas cosas que das por sentado hasta que alguien de fuera te pregunta “¿qué se come ahí?” y te das cuenta de que tienes material para hablar veinte minutos sin parar. Este premio no me sorprendió. Sí me dio gusto que más gente lo sepa ahora.


    Lo que Valladolid tiene que ningún otro lugar tiene igual

    Valladolid es uno de los pocos municipios de Yucatán con tres platillos que puede llamar verdaderamente propios. No compartidos con el resto del estado — originarios de aquí.

    Longaniza de Valladolid

    Es la más conocida de las tres, y con razón. Embutido de cerdo condimentado con una mezcla de especias — chile ancho, vinagre, ajo, pimienta y más — acompañado de cebolla curtida, salsa de tomate asado y naranja agria. La receta viene desde finales del siglo XIX, cuando Felipe Pérez Vázquez, a quien le decían “el Rey de la Longaniza”, la perfeccionó usando recado rojo y recado oriental.

    Yo la como en el mercado desde temprano, casi cualquier mañana que puedo. No es exageración: es simplemente parte de vivir aquí.

    Escabeche Oriental

    Pollo o pavo en recado de escabeche con ajo, orégano, naranja agria y chile xcatik asado. Se sirve con su caldo, cebollas curtidas y arroz blanco. Es el platillo de los domingos, de las celebraciones, de la familia reunida. La palabra “oriental” no tiene nada que ver con Asia — refiere al oriente de Yucatán, la región donde Valladolid es el centro.

    Lomitos de Valladolid

    Carne de cerdo en salsa de jitomate con epazote, en tacos con tortillas hechas a mano. Son los menos conocidos fuera de la región, y probablemente los más honestos. No existe una versión gourmet del lomito porque no la necesita. Es la comida del lugar, sin adornos, y eso es exactamente lo que lo hace especial.


    La cochinita también merece mención

    La cochinita pibil es de todo Yucatán, no exclusiva de Valladolid, pero aquí todavía se prepara como debe ser. Pibil viene del maya y significa “enterrado”: la carne de cerdo marinada en achiote y naranja agria se envuelve en hoja de plátano y se cuece lentamente en un hoyo en la tierra con piedras calentadas durante horas.

    Los fines de semana, el olor llega antes de que entres al mercado. Es una de esas cosas que simplemente tienes que venir a experimentar.


    Aldea Xbatún: el otro reconocimiento que me parece igual de importante

    Mientras Valladolid recibía el premio nacional, la Guía México Gastronómico 2026 nombraba a Aldea Xbatún como “Restaurant of Investigation 2026”. Aldea Xbatún es un proyecto de una familia maya del ejido Zaciabil, a unos 20 minutos de Valladolid. El nombre homenajea a Xbatún, la comunidad ancestral de donde viene la familia. No es un restaurante de carta. Los visitantes recolectan ingredientes del huerto, cocinan con técnicas prehispánicas, y comen con la familia. Cocina ancestral de verdad.

    Tiene 5.0 en TripAdvisor con más de un centenar de reseñas. Ese número no miente.

    Lo que me da gusto de este reconocimiento es que confirma algo que los que vivimos aquí sabemos: la gastronomía de Valladolid no está principalmente en los restaurantes de diseño. Está en las familias, en las cocinas de toda la vida, en recetas que llevan generaciones sin necesitar cambios.


    Qué tiene que ver todo esto con vivir en Valladolid

    Mucho.

    Cuando la gente me pregunta por qué me quedé aquí, la respuesta incluye muchas cosas: la escala de la ciudad, la tranquilidad, los cenotes cerca, el costo de vida, la comunidad que ha ido creciendo. Pero una parte honesta de esa respuesta es esta: aquí se come muy bien, sin esfuerzo y sin gastar mucho.

    El mercado municipal es parte de mi rutina. Longaniza con huevo en la mañana, agua de chaya, tortillas calientes. No es un evento especial — es un martes normal. Y eso, con el tiempo, pesa.

    Este premio no cambia lo que Valladolid ya era. Solo hace más fácil explicárselo a quien todavía no ha venido.


    Una nota sobre el momento

    El reconocimiento llegó a finales de abril de 2026. Lo que suele venir después de este tipo de premios es predecible: más atención mediática, más búsquedas, más personas que empiezan a preguntar “¿cómo es vivir ahí?”.

    Valladolid lleva años siendo descubierta gradualmente. Este tipo de reconocimientos aceleran ese proceso. No digo esto para crear urgencia — lo digo porque es lo que he visto pasar en esta ciudad durante más de una década.

    Si tienes curiosidad sobre Valladolid, este es un buen momento para explorarla.


    Grecco Bejarano llegó a Valladolid hace más de una década y nunca encontró razón suficiente para irse. Si quieres entender el mercado, ver opciones de propiedad, o simplemente hacer preguntas sobre cómo es vivir aquí de verdad — el equipo de Bejarano Real Estate está para orientarte.

  • Valladolid vs Mérida: ¿cuál es mejor para vivir en 2026?

    Valladolid vs Mérida: ¿cuál es mejor para vivir en 2026?

    Llegaste a Yucatán, te enamoraste del estado y ahora estás frente a la misma pregunta que se hacen cientos de personas cada año: ¿me voy a Mérida o me arriesgo con Valladolid?

    No es una pregunta fácil porque las dos ciudades son buenas. Mérida tiene una reputación bien ganada como una de las mejores ciudades para vivir en México. Valladolid, en cambio, es la apuesta de quienes buscan algo distinto — más tranquilo, más auténtico, más manejable. Pero también con sus propias limitaciones.

    Esta guía no te va a vender ninguna de las dos. Te va a dar información real para que tomes la decisión que tiene sentido para tu vida.


    El ritmo de vida: ciudad grande vs ciudad media

    Mérida: el movimiento constante

    Mérida es una ciudad de más de un millón de personas. Tiene tráfico, tiene ruido, tiene el caos funcional de cualquier capital de estado en crecimiento. También tiene teatro, restaurantes de autor, eventos internacionales, centros comerciales, hospitales de tercer nivel y una vida nocturna real.

    Si vienes de Ciudad de México, Guadalajara o de cualquier ciudad grande del mundo, Mérida te va a resultar familiar. Eso puede ser reconfortante o exactamente lo que querías escapar, dependiendo de a quién le preguntes.

    El Paseo de Montejo, las colonias del norte, Altabrisa — Mérida tiene zonas que se sienten absolutamente cosmopolitas. Hay ritmo, hay opciones, hay movimiento.

    Valladolid: el pulso lento que engancha

    Valladolid tiene alrededor de 100,000 habitantes. Eso cambia todo.

    Aquí no hay tráfico real. El centro histórico se camina. Conoces al dueño del café donde desayunas, al señor que vende fruta en la esquina, al vecino de dos calles. La ciudad tiene una escala humana que Mérida perdió hace tiempo.

    El ritmo es más lento — y eso no es una queja, es una característica. Para muchos expats y nómadas digitales, ese ritmo lento es exactamente el punto. Trabajas desde casa o desde una cafetería con buen WiFi, y en lugar de atascarte en el tráfico de regreso, llegas a pie en diez minutos.

    La desventaja es real: si necesitas estímulo constante, variedad de opciones, o simplemente salir a un bar de jazz un miércoles, Valladolid te va a quedar chica en algún momento.


    Costo de vida

    Sin entrar en cifras específicas, la diferencia es notable.

    Valladolid es considerablemente más económica que Mérida en casi todos los rubros: renta, mercado local, servicios, salir a comer. Mérida ha sufrido una inflación importante en los últimos años, especialmente en vivienda, impulsada en parte por la misma demanda de extranjeros y mexicanos de otras ciudades que llegaron buscando calidad de vida.

    Valladolid todavía no llega a ese punto. Las rentas y precios de propiedades son más accesibles, y la diferencia puede ser significativa dependiendo del tipo de vivienda que busques.

    Eso tiene dos caras:

    • Positivo: tu dinero rinde más. Un presupuesto que te alcanza para un departamento promedio en Mérida puede pagarte algo notablemente mejor en Valladolid.
    • Negativo: el mercado inmobiliario formal es más pequeño, con menos oferta y menos diversidad de opciones.

    Si trabajas en dólares, euros o con ingresos remotos en moneda extranjera, Valladolid puede sentirse casi regalada. Si dependes de ingresos en pesos mexicanos locales, la ecuación es más pareja.


    Seguridad

    Las dos ciudades están entre las más seguras de México, y eso no es un slogan — es un dato consistente en los índices nacionales.

    Mérida ha mantenido por años el título de ciudad más segura de México en distintas mediciones. Es un orgullo legítimo. Al mismo tiempo, es una ciudad grande, y como toda ciudad grande, tiene sus zonas, sus horarios, sus zonas periféricas que requieren más atención.

    Valladolid tiene un nivel de seguridad que la mayoría de sus habitantes y visitantes describen como tranquilidad real, no percibida. En el centro histórico y los barrios residenciales, es normal ver niños jugando en la calle, gente caminando de noche, puertas que se quedan abiertas. No es nostalgia — es la realidad cotidiana de una ciudad pequeña donde todo el mundo conoce a todo el mundo.

    Dicho esto: ninguna de las dos ciudades es burbuja perfecta. La precaución básica aplica en ambas.


    Servicios e infraestructura

    Aquí Mérida gana, sin discusión.

    Lo que Mérida tiene que Valladolid no tiene (o tiene menos)

    • Hospitales de especialidad y tercer nivel
    • Clínicas privadas con amplio catálogo de servicios
    • Universidades completas con todas las carreras
    • Centros comerciales grandes con cadenas internacionales
    • Oferta educativa privada variada, incluyendo colegios bilingües consolidados
    • Conexión aérea directa con múltiples destinos

    Si tienes una condición médica que requiere atención especializada frecuente, Mérida es la respuesta obvia. Si tienes hijos en edad escolar y necesitas un colegio bilingüe con programa internacional probado, también.

    Lo que Valladolid tiene — y sorprende

    En los últimos cinco años, Valladolid ha mejorado mucho su oferta de servicios. Hay clínicas privadas, un hospital general funcionando, internet de fibra óptica disponible en buena parte de la ciudad, supermercados medianos, y una oferta de restaurantes y cafeterías que sigue creciendo con la llegada de nuevos residentes.

    Para las necesidades cotidianas, Valladolid cubre bien. Para lo extraordinario o especializado, Mérida está a dos horas.

    Muchos residentes de Valladolid tienen esa dinámica ya integrada: viven aquí, y van a Mérida dos o tres veces al mes para citas médicas, compras específicas o trámites. No es un inconveniente mayor si lo tienes contemplado.


    Comunidad de expats

    Mérida: la comunidad establecida

    Mérida tiene una de las comunidades de expatriados más grandes de México. Hay grupos organizados, asociaciones, grupos de Facebook activos, meetups regulares, restaurantes que funcionan casi como punto de encuentro de la comunidad angloparlante. Si llegas a Mérida sin conocer a nadie, encontrar tu círculo social es relativamente fácil.

    El lado B: esa misma comunidad puede crear una burbuja. Hay expats en Mérida que llevan años viviendo ahí y apenas hablan español, porque simplemente no lo necesitan para su vida social.

    Valladolid: la comunidad que se está formando

    Valladolid tiene una comunidad expat más pequeña pero llamativamente cohesionada. Los que llegaron — especialmente desde 2020 en adelante — tienden a conocerse entre sí, a compartir información, a apoyarse. Hay grupos activos en redes, algunos espacios de coworking que sirven de punto de encuentro, y una dinámica más orgánica.

    La integración con la comunidad local también es distinta. En Valladolid, por el tamaño de la ciudad, es más natural convivir con yucatecos locales, aprender maya si te interesa, entrar a los ritmos reales de la ciudad. Para muchos expatriados eso es precisamente lo que buscaban.


    Conectividad

    Vuelos

    Aquí Mérida gana de forma clara. El Aeropuerto Internacional de Mérida tiene conexiones directas con Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Houston, Miami, y más destinos. Si viajas seguido por trabajo o familia, eso importa mucho.

    Valladolid no tiene aeropuerto propio. Las opciones son el aeropuerto de Cancún (aproximadamente 1h 45min en coche) o el de Mérida (aproximadamente 1h 50min). Ambas opciones son viables, pero requieren planificación.

    Tren Maya

    El Tren Maya cambió el cálculo de conectividad de Valladolid de manera significativa. La estación de Valladolid conecta con Cancún, con Mérida y con el corredor sur hacia Bacalar y Palenque. El tren no reemplaza el auto para todo, pero sí abre una opción cómoda y económica para trayectos que antes eran menos atractivos.

    Carreteras

    La autopista Mérida-Valladolid-Cancún es una de las mejores del sureste. En coche, Mérida-Valladolid son aproximadamente dos horas. Cancún-Valladolid, menos de dos. La posición geográfica de Valladolid en el centro de la Península es, para muchos, una ventaja estratégica real: estás equidistante de todo.


    Clima

    Las dos ciudades están en Yucatán, así que el clima base es el mismo: calor, húmedo, con una temporada de lluvias bien definida entre junio y octubre.

    Valladolid, por estar más al este y rodeada de más vegetación, suele registrar temperaturas ligeramente más frescas en las noches y una humedad que algunos describen como más tolerable. También tiene más presencia de brisa.

    Mérida, más urbanizada y con más superficie de concreto, retiene más calor. Las noches de verano en Mérida pueden ser francamente pesadas. Es el efecto de isla de calor urbano, y es real.

    Dicho esto: los dos lugares son calurosos. Si el calor es tu principal preocupación, ninguna de las dos va a ser tu destino ideal entre mayo y agosto sin aire acondicionado.


    ¿Qué tipo de persona encaja mejor en cada ciudad?

    Valladolid es para ti si…

    • Buscas tranquilidad real, no la promesa de tranquilidad
    • Trabajas de forma remota y tu vida social no depende de salir mucho
    • Te importa más la calidad del entorno físico que la cantidad de opciones
    • Quieres vivir en un lugar con historia, cenotes, naturaleza y pueblo mágico a la vuelta
    • Tu presupuesto se beneficia de un costo de vida más bajo
    • Estás dispuesto a ir a Mérida o Cancún periódicamente para servicios específicos
    • Te interesa conocer la cultura yucateca de verdad, no solo observarla desde lejos

    Mérida es para ti si…

    • Necesitas atención médica especializada frecuente
    • Tienes hijos y priorizas opciones educativas establecidas
    • Tu trabajo requiere conexión aérea constante
    • Valoras tener muchas opciones de entretenimiento, gastronomía y cultura a la mano
    • Prefieres una comunidad expat grande y estructurada
    • Te adaptas mejor a ritmos de ciudad y no quieres depender de un coche para todo

    La decisión

    No hay una respuesta universal. Hay una respuesta correcta para tu caso específico.

    Mérida es más grande, más conectada, más establecida. Si maximizar opciones y servicios es tu prioridad, gana en casi todos los rubros objetivos.

    Valladolid es más pequeña, más económica, más tranquila. Si lo que buscas es una vida más simple, más auténtica y más enfocada — con acceso razonable a lo esencial — Valladolid te va a dar algo que Mérida ya no puede: escala humana real en una ciudad que todavía no fue alcanzada del todo por el auge inmobiliario del sureste.

    Muchos de los que llegaron a Valladolid los últimos años dicen la misma cosa: “Vine a conocerla un fin de semana y empecé a buscar dónde vivir.”

    Si estás en ese punto — explorando opciones, evaluando zonas, queriendo entender el mercado antes de comprometerte.


    Grecco Bejarano llegó a Valladolid hace más de una década y nunca encontró razón para irse. Hoy ayuda a otros a tomar la misma decisión — con menos dudas y más información. El equipo de Bejarano Real Estate está listo para orientarte.